Campamento Ecológico Ya-koo | Parque Nacional Canaima
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Parque Nacional Canaima

Parque Nacional Canaima

Tras haber visitado la Gran Sabana en dos ocasiones previas por carretera (que dicho sea de paso, la Troncal 10 sigue siendo la mejor acondicionada de Venezuela) opté por escaparme a este paisaje tomando el vuelo de Conviasa (única línea que comercialmente llega hasta Santa Elena de Uairén), viaje para valientes pues los vientos en la zona tienden a ser fuertes y a estremecer a pasajeros inexpertos.

Una vez en el aeropuerto de la población bolivarense, inspirado por las churuatas típicas de Venezuela, comienza a sentirse ese aire puro que calma las ansiedades de los citadinos que van a en búsqueda del “no-sé-qué” que ofrece a manos llenas el horizonte de la Gran Sabana. Me alojé en el Campamento Ecológico Yakoo, atendido por sus propios dueños (la simpática Xiomara y el alemán adoptado por Venezuela Manfred) y un grupo de empleados que sin importar de dónde provengas te hacen sentir como en casa con desayunos deliciosos y unas nutridas cenas. Además, si el deseo es estar relajado los masajes que brindan en el lugar, el canto de los pajaritos, la belleza de la naturaleza y el relax en la piscinita de agua de manantial logran trasladarte fuera de este mundo.

Como si nada pasara más allá de Yakoo. Contraté a un excelente guía, conocido como Toto Tours, quien desde tempranito me buscaba en el campamento para conducirme por la enorme meseta –cuya vía tiene 315 kilómetros de longitud– a lugares que no había visitado antes mientras Toto contaba historias de cada sitio, trasladándome a los distantes puntos en cómodas camionetas que te permiten disfrutar en todo momento de la vastedad de la Gran Sabana. Cada caída de agua, desde La ventana al cielo hasta La Golondrina, me abrazaba con delicadeza y respeto, mientras cada rincón se convertía en un mirador interminable de la grandeza de la naturaleza. Retorné llena de vida y con ganas de no salir ni de Santa Elena o, mucho menos, del Parque Nacional Canaima. Agradeciendo la oportunidad que tenemos los venezolanos de albergar en nuestras fronteras al lugar más grandioso de la Tierra, advirtiendo la importancia de cuidar su delicado equilibrio y exhortando respeto para los habitantes de la Gran Sabana.

Verónica Pérez Peña

 

Fuente: http://www.eluniversal.com/guia-turistica/131201/parque-nacional-canaima

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