Campamento Ecológico Ya-koo | Así nació Yakoo
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Así nació Yakoo

Así nació Yakoo

Por Xiomara Rivas

El nombre

Inicialmente era Piapocco, que significa tucán en Pemón. Se empezó utilizar y hasta hace poco aun nos quedaban calcomanías con ese nombre, obsequio de Andrés, cuando se quiso formalizar la empresa, resulto que estaba registrado y que pertenecía a un restaurante en Sabana Grande, por lo que había que cambiarlo, Manfred consulto con Sor María, misionera austriaca que trabaja con los Yanomani en el alto Orinoco, ella sugirió varios y entre esos se escogió Yakoo que significa; Me voy y regreso.

Continuamos con el tucán como logo y posteriormente Pablo con el nombre y el tucán, creo nuestro actual logotipo.

Manfred

Manfred nació en Alemania al sur, en el estado de Babaria en la ciudad de Múnich, de niño como a los 4 años en un triciclo con ruedas de madera, comenzó a pedalear, se alejo de su casa y lo encontraron varias cuadras más adelante, tuvo un compañero de estudios que le habló de Venezuela. A los 19 años se fue con sus tres amigos en un Fiat de viaje por Italia, visitó otros países del mundo como Bulgaria, Irán, Pakistán, Nepal, subió el Himalaya,

Viajo a la India donde estuvo por seis meses, luego hizo numerosos viajes por Sudamérica. algunos de ellos los filmaba con una cámara super ocho, los documentaba y eran publicados junto con sus fotos en la revista Tours, también escribió un artículo sobre María Lionza en alemán que fue publicado en la revista Esotera y fue traducido al inglés, escribió en la guía sudamericana Hand book información sobre Venezuela.

Luego de 18 años juntos muere su compañera y él decide radicarse en Venezuela y dedicarse a hacer tours dirigidos principalmente al mercado de habla alemana ofreciendo viajes de quince días a los Llanos., al Occidente y a La Gran Sabana, todos bastante intensivos, siempre tratando de tener contactos con la población y las diferentes etnias de la zona.

Yo
Nací en la calle Páez de Barcelona, estado Anzoátegui al nacer mis padres compraron la casa donde aun vive mi papá. Esta calle era famosa por las tremendas fiestas que hacían en carnaval, teníamos nuestros propia banda de stell band. Antonio y sus muchachos, que alquilaron una casa en la esquina y pasaban todo el día ensayando y en la noche salían a tocar. A veces los montaban en un camión y recorrían las calles y detrás de ellos, gran parte del pueblo bailando al son de su contagiosa música

La primaria la estudie en la escuela que lleva el nombre de la heroína de Barcelona, aquella que los españoles la amarraron a un caballo y la arrastraron por las calles. Eulalia Buroz una escuela atípica a pesar de ser pública era solo para niñas. Continué con el Bachillerato en el Liceo Cajigal. Me fui a estudiar en el Colegio Universitario de Caracas y obtuve la licenciatura en la Universidad Simón Rodríguez.

Trabaje durante catorce años en empresas públicas y privadas. Mi primer empleo fue en la Marina, luego Inparques, una empresa de Seguros, una entidad de ahorro y Préstamos y mi último fue en un banco,. Hasta que encontré a Manfred .y me trajo a conocer La Gran Sabana

Me encantaba mi trabajo estudiar la organización de las empresas, verificar si cada uno de las secciones que existían era lo más idóneo y su dependencia entre sí, crear métodos de trabajos, diseñar las formas y decidir las copias que serian necesarias y luego plasmarlos en manuales de organización y manuales de procedimientos. Herramientas que me han ayudado, para lo que actualmente hacemos.

Nuestro encuentro

En Caracas haciendo un curso de crecimiento personal, en Parque Central, nos conocimos en esos momento yo estaba desempleada y luego empecé a trabajar en una entidad bancaria, a veces la secretaria me decía tiene una llamada de Brasil era Manfred que cuando andaba por la gran sabana, para comunicarse conmigo tenía que ir a la línea.

A los dos años, nos casamos. El matrimonio se celebró una mañana en el pueblo de Caigua donde mis padres tenían una casa, vinieron de Alemania Gerd y Hertha los mejores amigos de Manfred ,estaba toda mis hermanos y sobrinos, algunos vecinos de Barcelona, y algunos amigos de Caracas como Iraida, quien fue la que me motivo a ir al curso donde conocí a Manfred, Pedro mi jefe en ese momento, Douglas el inglés y Tami su mujer norteamericana, que venían de la Colonia Tovar, Christian un alemán y Gabriela su esposa peruana, Ina y Daniel vivían en Caracas, que los conocimos mientras hacíamos el curso y otros que no recuerdo. Manfred consiguió a través de un amigo traer vino alemán Pauli Combali de las bodegas de su tío que disfrutamos acompañado de un suculento pabellón criollo.

De allí nos fuimos a un hotel en Lecherías, al día siguiente acompañados de los amigos que nos visitaban de Alemania salimos hacia La Gran Sabana.

Yo renuncie a mi trabajo y nos mudamos a un apartamento en Lecherías y comenzamos viajar juntos.

La Gran Sabana

El primer viaje de Manfred fue en el año 72, encontró a Santiago este le mostró la Gran Sabana, también conoció al fundador Lucas Fernández Peña, al Sr. Diluca, al gordito con su negocio en las cuatro esquinas.

El recorrido para la Gran Sabana empezaba buscando los turistas en el aeropuerto de Maiquetía descansaban una noche en el hotel Ávila y al día siguiente atravesaba el Ávila llegaba a La Guaira, seguía hacia la playa La Sabana, Caruao y dirigiéndose al oriente del país donde visitaba algunas playas, para seguir hasta Ciudad Bolívar y continuaba recorriendo toda la sabana, llegando hasta Icabarú, donde visitábamos minas de oro y luego comenzaba el regreso, esto era bastante fuerte y mucho tiempo en carretera.

Llegamos a pensar en comprar un hospedaje que estaba en venta que se llamaba El Romeral quedaba vía El Paují, cuando lo conocimos lo atendían Carolina y Juancho, mientras estábamos en conversaciones para la compra nos robaron en Caracas el Toyota chasis largo, con que hacíamos las excursiones y esto hizo que el negocio no se concretara.

Durante los viajes visitábamos a Alfredo y su familia a en la sabana, en Caruao Josefa en su restaurant le preparaba pescado frito y tostones, vía Icabarú el minero Luigi y así innumerables personajes, que existían en ese momento en las diferentes zonas que pasábamos.

La construcción

Continuamos con la inquietud y un día nos muestran un hermoso lugar cerca de Santa Elena, teníamos que caminar vía Sampai y atravesar el monte para llegar, decidimos comenzar con nuestro sueño de hacer cabañas, Carlos Machado que ya estaba instalado en la zona y tenía su casa ¨La Cosecha¨ se monto con el maquinista, para indicarle donde abrir el camino más directo, luego hablamos con Pablo para la construcción, este se entusiasmo inmediatamente con el proyecto en un principio la idea que fuéramos socios, pero al final no resulto, sin embargo mucho del encanto de este lugar se lo debemos a su toque artístico.

Fue todo una proeza su construcción, pensando abaratar costos decidimos comprar un camión usado, que en un principio lo manejo Carlos el hermano de Pablo, y fue donde trajimos el caico para el piso, cada paleta de caico pesaba no sé cuantas toneladas, los lavamanos de colores vivos con unas grandes flores blancas parecían pintados a mano, los encontramos por pura casualidad, en una pequeña ferretería cerca del mercado de Puerto la Cruz., las sillas del comedor y de los porches las mandamos hacer en Puerto Piritu con el artesano Cirilo, algunas veces el camión se accidentaba en media carretera y teníamos que salir a auxiliarlo comprar los espárragos que por el peso se rompían y así en viaje y viaje fuimos acondicionado el campamento.

Para el techo bajo la tutela de Vera, nos asesoraron los técnicos de la IPA, mi tío Astroberto, que vivía en el en la vía cerca de El Dorado, que cada vez que pasábamos le contábamos nuestras penurias, nos apoyo con José un carpintero Húngaro, que estaba alojado por esos lados, el bajo la dirección de Pablo procedió hacer techos de machimbrado, las puertas, ventanas y closet, la mayor parte de la madera fue comprada en los aserraderos del Pao.

Las camas las hizo Francisco un indígena de Sampai que hasta el momento, cuando tienes deseos, viene y nos apoya con su excelente trabajo. Talla muy bien las piedras, a veces nos arregla la vía, entre otras cosas, y hace poco se convirtió en nuestro compadre le bautizamos a su última y décima hija Stephanie.

Vicky lleno de dalias los primeros jardines y de coquetas el jardín de la churuata central.

Comenzamos a funcionar

Nuestros primeros colaboradores fueron Milagros e Ivo, que llegaron aquí de Caracas decididos a mudarse a la Gran Sabana, con sus tres hijos, luego tuvimos a Nelly colombiana de Armero, súper trabajadora con su marido un oriental llamado Agustín y desde allí han pasado innumerables personas ,de las cuales nos hemos nutrido y adquirido experiencias, tuvimos una pareja de Mérida con su hijo Freiberyor y a su otro hijo que tuvieron luego que regresaron a los Andes le pusieron por nombre el apellido de Manfred el niño se llama Frischeisen.

Ha sido un largo camino, al principio no teníamos teléfono y el Sr. Isarroalde gentilmente, nos permitió hacer una caseta en su terreno, donde colocamos un teléfono fax y donde íbamos a oír los mensajes y a recoger los fax. Con el tiempo compramos cable telefónico y los postes necesarios para que Oswaldo nos hiciera la instalación.

La luz la obteníamos de una planta diesel, que apagábamos aproximadamente a las diez de la noche, dependiendo de la situación luego compramos transformador, cables y postes y con la ayuda del chileno Leo… se hizo la luz.

Para el agua colocamos mangueras y la tomamos por gravedad desde la quebrada que bordea el terreno llega a un tanque desde donde se distribuye a cada una de las instalaciones. Cuando llueve mucho la fuerza del agua rompe o mueve las mangueras y cuando llueve poco hay que limpiar la toma porque, se interrumpe el suministro sin embargo estamos agradecidos a la madre naturaleza por proveernos de esta refrescante liquido.

Agradecimientos

Me siento agradecida a Dios primeramente, por habernos dado la fuerza y a este pedazo de tierra que nos ha acobijado y nos ha permitido vivir estas experiencias a todas las personas que en estos veinticinco años han pasado por este lugar ya sea trabajando con nosotros o disfrutando del mismo. Entre ellas se encuentran el gentil Enrique siempre alegre y servicial, la inquieta Diana que se va y regresa, Samuel que nos apoya con las franelas, gorras delantales etc., etc., Mildred que también se iba y regresaba y ahora con su hijo se quedo en El Callao, Rosana alegre y que se vino de Valencia, Diego que nos envía sus turistas y nos da un incondicional apoyo logístico, el primo Enrique que llego en el momento justo para asesorarme donde colocar la escalera y la puerta de nuestra casa y al que Santa Elena le debe el diseño de la aduana, a Mary quien se esmero en la piscina, los jardines y sus alrededores, mi hermano Roberto quien me apoya con el mantenimiento y mi mano derecha su esposa Adela, Carolina que desde Caracas me mantiene actualizada con nuestra web, facebook, twitter, Ingo que consuetudinariamente, llega cada jueves cuando tiene turistas, Valentina Quintero que desde que vino y nos hizo el vídeo en el 95 continua cada vez que puede apoyándonos.
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Elizabeth con sus bellas y delicadas obras, Luna su hija que le sigue los pasos. Lisbeth con sus modelados jabones, hablando sobre las maravillosas propiedades de la arcilla, Margarita con sus coloridas franelas donde refleja paisajes de la zona, son artesanas, vecinas y amigas que cada mañana cuando nos visitan turistas le dan ese toque sabanero a este lugar.

Laiju y Nafu, que significa en taiwanes llamar a la suerte, son nuestros dos perros dálmatas que nos acompañan Los nombre fueron sugerido por nuestro apreciado Dr. Lu, medico acupunturista al que acudimos para aliviar nuestras dolencias.

Discúlpenme los que se me han ido de la mente, pero de todas formas..
Gracias…..

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